27 de octubre. Alimentar a la bestia. Parte II: Datos y energía

27 de octubre. Alimentar a la bestia. Parte II: Datos y energía

27 de Octubre. Alimentar a la bestia.
Parte II: Datos y energía

Las tecnologías digitales se presentan como una herramienta clave para la descarbonización de la economía pero, a la vez, son grandes devoradoras de energía. Cada proceso, incluida la transferencia, el procesamiento, el almacenamiento de datos o la fabricación de los dispositivos consume energía, en gran parte procedente de combustibles fósiles.

Las TIC son responsables del 5-9% del consumo mundial de electricidad (casi el 10% en la UE) y alrededor del 3% de las emisiones de gases de efecto invernadero (el 4,2% en la UE). Según el Informe de prospectiva estratégica 2022 de la Comisión Europea, a menos que las tecnologías digitales sean energéticamente más eficientes, su uso generalizado aumentará el consumo de energía. Su consumo eléctrico seguirá creciendo impulsado por el aumento de los dispositivos, la demanda de las redes, los centros de datos y los criptoactivos, así como por el mayor uso de las plataformas en línea, motores de búsqueda, realidad virtual y plataformas de transmisión de música o vídeo. El informe señala también que el despliegue de las próximas generaciones de chips de bajo consumo y las tecnologías de conectividad más eficientes (5G y 6G) podría reducir la huella global de las TIC.

La cantidad de energía consumida por los servicios digitales es inmensa y mucha proviene del carbón y el gas natural. Los miles de millones de archivos que genera la sociedad digital necesitan como soporte una enorme red de gigantescos centros de datos que están encendidos las 24 horas del día. Además, el aumento del tráfico de datos previsto para los próximos años requerirá un incremento constante de dispositivos, equipos e infraestructuras.

La UE ha apostado por la digitalización al considerar que puede desempeñar un papel clave en la consecución de la neutralidad climática. Pero la cuestión energética, especialmente tras la invasión rusa de Ucrania y los cortes de suministro del gas ruso, podría hacer cambiar las prioridades. Ante este panorama surgen interrogantes: ¿Habrá energía suficiente para abastecer la maquinaria digital?. ¿Qué tipo de energía la alimentará?. ¿Tendremos que simplificar y reducir el uso de las tecnologías? ¿La escasez energética y mineral, los impactos de la sociedad digital sobre el clima y el medio ambiente nos llevan al colapso?.

En esta sesión la tecnología 5G y las criptomonedas nos servirán para ahondar en el problema del consumo energético de la nube y para reflexionar sobre nuestra compleja sociedad digital en un contexto de crisis energética y de escasez de recursos minerales.

Intervienen:

Joseph Tainter es un antropólogo e historiador estadounidense, profesor de la Universidad Estatal de Utah en el Departamento de Medio Ambiente y Sociedad. Hasta 2005 dirigió el Proyecto de Investigación del Patrimonio Cultural en la Estación de Investigación de las Montañas Rocosas. Ha escrito varios libros, entre ellos The Collapse of Complex Societies y Drilling Down: The Gulf Oil Debacle and Our Energy Dilemma. Se le considera uno de los primeros investigadores que analizaron las causas que intervienen en los colapsos de las civilizaciones en términos energéticos y de sostenibilidad. También ha investigado sobre el conflicto del uso de la tierra y las respuestas humanas al cambio climático.

Antonio Aretxabala es geólogo e investigador. Actualmente desarrolla su labor profesional como consultor independiente y formador y colabora con la Universidad de Zaragoza. Fue director técnico del área de hormigón armado (HA) y suelos (SE) del laboratorio de Arquitectura en la Universidad Navarra, profesor de Mecánica de Suelos, Geomorfología y Geotecnia. Participa en un debate científico internacional sobre los efectos del agotamiento de los recursos energéticos y minerales en los sectores del urbanismo, la construcción y la edificación y las nuevas tecnologías no convencionales de extracción de combustibles fósiles, el cambio climático derivado y el impacto en la tecnología y las ciudades.

María Alegre es especialista en energía y cambio climático, enfocada en la descarbonización del sector eléctrico y los datos. Tiene ocho años de experiencia internacional en energía gestionando proyectos en Norteamérica, Sudamérica y el norte de África y siete años de experiencia adicional trabajando para gobiernos y think tanks. Es graduada de la Universidad Torcuato Di Tella y la London School of Economics, y es MPA en Energía y Ambiente de la Universidad de Columbia. Maria es becaria Fulbright y becaria Chevening. Nacida y criada en Argentina, vive en Londres.